lunes, 24 de mayo de 2010

Perderse en el dolor

No es mi dolor, es el suyo.

Proyecciones de mis trozos, que en mi -------;

En el otro no puede, me pierdo en el abismo.

Al tocar su dolor, mis defensas no sirven,

Lo suyo me desgarra; lo tuyo irrumpe.

La mojigatería del cristiano que enriquecer al otro,

El egoísmo, la envidia…el toque que a veces odio.

Es como una escalera de afilados cantos;

La subida es una bajada, una caída una costura----Si me asomo a tu sufrir me abandono.

Por eso doy tres pasos atrás y me refugio en la acción,

El reino de la culpa, al que presto gran devoción.