domingo, 7 de agosto de 2011

voces trituradas


Thomas Jorion


marco tu número
en el agua del lavabo;
responden ecos
de voces trituradas
que se centrifugan
en un agujero
que debería ser oscuro,
porque es mejor no ver
lo que no se puede pensar

mis dientes se clavan
en la lengua que deletrea
el nombre que no sé

mis dedos se hincan
en los huesos de unas caderas
contrahechas

tus pestañas
rasan mi mejilla huesuda
afilada por los correteos de las ratas

sus quejidos
lamen mi cerebro
corrupto

Descuelgo el grifo.
Y no hay tono de llamada.





19 comentarios:

Noelia Palma dijo...

la re puta madre, Elenaaaaaaaa!!

me vas a suicidar así

Pluma Roja dijo...

¡Genial! Tu eres la poeta que me mantiene diciendo genial. Competís con otro de mis poetas favoritos.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Glu, glu, glu...
Me ahogué.

Besos.

El Joven llamado Cuervo dijo...

He sentido dientes en mi lengua. Eso fue anoche. Y fue doloroso.
Ahora, voy a mirar al lavabo, digo, voy a poner mi oído, a ver si llega tu voz o sus ecos ahogados.

José Alf. Tengo cita en psiquiatría. dijo...

Lo que yo digo:
Las cañerías no servimos para nada. Escupe, hija, escupe...

Un beso, Elena.

Larisa dijo...

Esto con Franco no pasaría.

Miquel dijo...

En "es mejor no ver lo que no se puede pensar", tengo mís dudas. Pero es su poema y no tengo derecho a corregir...salut

Maritza dijo...

¿Será que a número que no se puede marcar (por no permanencia) mejor dejarlo ir por el lavabo?
...

Emily dijo...

hundirse,
dejarse ir,
agua.

emiliano dijo...

!!

Asolada dijo...

:O

¿La lechuga? No, no; tú eres la pera, Jelen.

Leo Mercado dijo...

"fluir"
"escabullirse"
"adentrarse"
Jajajajajajaja.
Creo que peor sería procurar ducharse con el teléfono y el tu tu tu tu tu tu....
Me encanta tu texto, chica.

Juan Ojeda dijo...

"mis dedos se hincan
en los huesos de unas caderas
contrahechas"...

Me encantaron estos versos.

soy... dijo...

No hagas intentos desesperados, no agotes tus energías en sembrar hortalizas en el hielo, no no, me reiré yo ahora, amaneceré muerto en carcajadas observando tus esfuerzos por convencerme.

No lo lograrás.

¿Crees que no nos damos cuenta?

Nosotros somos los humanos.

Divinos y Humanos.

Nosotros somos los segundos...

Gracias.

InfusionDeLotoNegro dijo...

Y mi conciencia se quedo congelada (otro estado del agua, aparte del líquido) al leer una y otra vez como marcabas el teléfono subacuático…

Se quedo congelada a modo de protección natural, porque ya sabes, es mejor no ver
lo que no se puede pensar.


El quejido de ratas en sus fiestas flamencas, royendo el cerebro de las neo-tendencias Ibicencas, royendo el cable subacuático que comunica con el cuarto en llamas donde espera un hombre con un teléfono ardiendo.


Te recomiendo esta película:
http://www.youtube.com/watch?v=tX9TACPQUNM

¿Por qué?, porque tu lo vales…

Autem dijo...

vaya imagenes...

Madame Vaudeville dijo...

Me encantó el final. Tiene usted un blog muy, muy interesante. prometo volver. Un abrazo

Lucía dijo...

¡Qué bueno el texto! Me parece una idea muy interesante la de usar el grifo para llamadas que, en el fondo, sabemos que no deberíamos hacer...

Saludos

anuar bolaños dijo...

AUSENCIA


El alba abre su abanico,
evapora la noche,
pone llamas en mi rostro.

Con qué acuñar
el arsenal de gritos sumergido en mi voz.
Con qué amarrar esta turbulencia traicionera.
El día avanza,
nada me incorpora.

Llueve en mi memoria
o es tu arrullo lo que suena?

Una mariposa se posa en mis labios
para callar tu nombre.
Triunfa el silencio.

Qué he de poner sobre tu pedestal vacío?