lunes, 16 de abril de 2012

entre


Elena Lechuga


entre tus cejas, saltando de una a otra como una trapecista sin cuerda.
en los hoyuelos de tu cara de pensar, cuando la soberbia se te desborda.
balanceando los pies sentada en tu labios, mirando lo que tu ves cuando te giras
sin voluntad.
o con ella, hipotecada en tus ojos;
los mismos que se cansan de mi búsqueda insaciable

entre tú y yo,
en un limbo de pérdidas incontables;
de la cordura,
de la paz,
de lo que no iba a ser.

entre mis túes y tus yoes
entre los entres

12 comentarios:

dulce susurro de cuchillas dijo...

Buena fotografía, versos seductores...La disyuntiva siempre Tu, Yo, y en este caso el entre...muy bueno.
Bsosss

Miquel dijo...

siempre entre tu, y yo...

Autógeno dijo...

Sospecho que es patrimonio común a todos tus fieles la sensación de quedarse con la infalible certeza de que te diriges en exclusiva a cada uno de nosotros, lo cual no puede ser cierto, sino el producto de una especie de encantamiento...

protervidad dijo...

"cuando la soberbia se te desborda"

Cuándo no dejar de romperse la lámpara, porque nunca se agota el iluminar la ausencia que deja entre todas las palabras...

Regresar, leerte, es perderse entre esa furia de transcender...

Hermoso.

JuanRa Diablo dijo...

Con qué gozo se entra entre tus entres.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Encantadores intersticios...

Leo Mercado dijo...

Cómo andan esos rulos locos? jeje.

Maritza dijo...

Entre una y otra cosa, sigues viva, que es lo que me contenta...

Excelente foto.
Palabras bien amalgamadas.

Besos y abrazos miles.

iban oroza dijo...

La cara de pensar, esa que llevamos todos instalada por las calles cuando no estamos pensando en nada...

Dara Gorrión dijo...

Entre los kilómetros que separan las sílabas que nos conforman.


(mediasonrisa)

...jebumarï... dijo...

la trapecista :)

anuar bolaños dijo...

Mi provincia es tu rostro, en él habito.
En tus pozos un pez azul es mi alimento
y una gruta oculta el beso y la sonrisa.
Desde el norte
cae una dorada selva
de bejucos trenzados.
Sobre tu frente espero
el paso del cometa y las lluvias de mayo.
En la estepa de tu faz
la noche tiene su punto de partida,
la cigarra agudiza su canto
y yo deambulo entre la espera
y la zozobra.